Temporada 1997-1998

15 de dic de 2011

FOTO DE EQUIPO A COMIENZO DE LA TEMPORADA 1997-98 CON ALEJANDRO DEL RÍO COMO PRESIDENTE EN FUNCIONES

Finalizada la temporada 1996-1997 la directiva del CV Torrelavega comenzó a trabajar en planificar la que se avecinaba. Los esfuerzos se iban a centrar principalmente en buscar sustituto al entrenador Cipriano Abad, intentar fichar a Maru Fernández, que la temporada anterior había jugado en el Playas de Benidorm, renovar a Montse Besolí, Aurora Obeso, Marta Eguren, Ana Rosa García y Cristina Gómez, y sondear el mercado para cubrir las dos plazas de extranjeras, puesto que no estaba claro que Gavrilova y Voevodina continuasen en el equipo.

Para lo primero sonaba el nombre del granadino de 27 años de edad Alejandro Espinosa Ocaña, que la temporada anterior había sido segundo entrenador del Universidad de Granada, y cuyo fichaje por el equipo cajista se resolvería con rapidez. Le siguió la ucraniana Valentina Paulenko, jugadora de 27 años de edad, cuyo fichaje ya se había intentado en la temporada anterior.

Además del Caja Cantabria, el resto de equipos que iban a disputar la liga serían: Xuvenil Teis de Pontevedra, AD A Pinguela de Monforte de Lemos, Leisa Diego Porcelos de Burgos, San Cugat de Barcelona, Hotel Cantur de Las Palmas, Construcciones Marichal de Tenerife, Caja Ávila, Playas de Benidorm, CV Albacete, Universidad de Granada y CV Murcia.

LA PRIMERA VUELTA

Tras realizar el equipo una intensa pretemporada, la liga comenzó en 27 de septiembre recibiendo en el Vicente Trueba al Playas de Benidorm, si bien este partido se jugó el domingo 28, pues la coincidencia de jugar también el sábado el equipo de baloncesto SAB Torrelavega motivó el cambio de fecha. Se llegó al inicio de la liga con sólo una extranjera en la plantilla, por lo que uno de los dos puestos de central lo ocupó la juvenil Alejandra Gómez. Enfrente iban a tener un “equipazo”, como así lo definió el entrenador local, y a pesar de las cajistas partían como víctimas cuajaron un gran partido ganando contra pronóstico por 3-0, basando la victoria en una gran defensa y en la efectividad del juego por el centro de la red, siendo los parciales 15-13, 15-10 y 15-6. Jugaron Cristina Gómez, Marta Eguren, Ana Rosa García, Montse Besolí, Valentina Paulenko, Alejandra Gómez –seis inicial- y Priscila Egusquiza. El equipo torrelaveguense terminó la primera jornada de liga como líder de la tabla clasificatoria. Sería la primera y última vez en toda la temporada.

Fue muy comentada aquella victoria y con la moral por las nubes el Caja Cantabria se preparó durante toda la semana siguiente para afrontar en segundo encuentro de liga en el polideportivo Infante don Juan Manuel ante el Voley Murcia, otro hueso. Perdieron las cajistas por 3-0, pero el resultado fue engañoso ya que los parciales de 15-13, 15-13 y 15-12 dejó a las claras la gran igualdad de los dos equipos sobre la cancha; el equipo cajista dio siempre la sensación de poder imponerse a su adversario, pero en los momentos claves y quizá debido a la juventud de algunas de sus jugadoras, se echó en falta la tranquilidad necesaria para rematar los partidos. Jugó el mismo seis que lo hizo contra el Playas de Benidorm, saltando también a la cancha las juveniles Priscila Egusquiza y Asunción Eguren.

Era apremiante, o al menos eso era lo que se transmitía desde dirección técnica del equipo, la contratación de una segunda central extranjera que reforzara el equipo, aunque en realidad la joven Alejandra Gómez no lo estaba haciendo nada mal en dicho puesto. Finalmente se oficializó el fichaje (pendiente del reconocimiento médico, que no superaría), de la estadounidense Missy Clements.

El caso es que se llegó a la tercera jornada de liga con lo que había, y con ello se intentaría doblegar al Hotel Cantur de Las Palmas, que se había reforzado respecto a la temporada anterior. Las pupilas que entrenaba Espinosa comenzaron perdiendo el primer parcial, pero el equipo supo rehacerse y se anotó los tres siguientes. Otro “grande” que cayó. El seis inicial lo formaron las jugadoras que venían siendo habituales en la alineación, jugando también en algunas fases del partido Asunción Eguren y Araceli Hernández. Todas las jugadoras rayaron a gran altura siendo dirigidas magistralmente en el juego por Montse Besolí, que dejó claro por qué era la colocadora de la selección española.

Después de este resultado la afición torrelaveguense se empezaba a cuestionar si realmente era necesario fichar una segunda central, pero desde la directiva se seguía trabajando en una nueva incorporación. Las miras se dirigieron hacia la central dominicana Miriam García, jugadora que había disputado con su país el pasado Mundial de Japón, torneo en el que la caribeña fue declarada mejor rematadora, pero finalmente quedó descartada por su elevado caché. En resumen y analizando los tres primeros partido de liga, dos se habían ganado y en todos se realizó un notable juego de equipo. Quedaba esperar lo que iba a pasar contra el líder y actual campeón de Liga.

MEMORIA DE LA PLANTILLA AL COMIENZO DE LA TEMPORADA 1997-1998

Fue el 15 de octubre de 1997 cuando el Construcciones Marichal de Tenerife visitó el Vicente Trueba (el Caja Cantabria jugó dos partidos seguidos en casa), y según manifestó el entrenador cajista “no nos va a ganar sólo con el nombre”. Finalmente las tinerfeñas mostraron su superioridad ganado por 0-3 llevándose de calle los dos primeros sets, pero sufriendo más de lo previsto en el tercero, que ganaron por 14-16 con mucha polémica y cuyo origen fue una discutida decisión arbitral cuando el marcador estaba 14-14. Una vez más saltó a la cancha el seis habitual desde la primera jornada, aportando también su concurso Asunción Eguren.

En el próximo compromiso liguero el Caja Cantabria debía enfrentarse en tierras gallegas al A Pinguela de Monforte de Lemos, equipo de similar potencial al del cántabro y que también contaba en su casillero con dos victorias en lo que iba de liga. Hay momentos en un partido en el que una acción desafortunada hecha por tierra todas las expectativas, y eso es lo que le pasó en Monforte al Caja Cantabria, que comenzó perdiendo, aunque en el segundo set se rehizo y se puso ganado 11-13 mejorando el remate, pero la lesión de Besolí a la que siguió la polémica decisión arbitral de no parar el juego para atender a la jugadora (lo que motivó las protestas de Alejandro Espinosa que le costó la cartulina roja y la pérdida de saque de su equipo), cortó de cuajo la racha de las cántabras, que vieron cómo sus rivales empataban a 14 y se llevaban el set. El tercer parcial ya no sería tan disputado y también cayó del lado de las monfortinas. Se repitió de nuevo el seis inicial de los anteriores partidos jugando también la colocadora Priscila Egusquiza, que sustituyó a Montse Besolí, Asun Eguren y Araceli Hernández. El Caja Cantabria descendió hasta décima posición empatando a puntos con el sexto clasificado, el Leisa Diego Porcelos de Burgos, por lo que las posibilidades de clasificarse para la Copa de S. M. la Reina, uno de los objetivos al principio de temporada, seguían intactas. Además, los siguientes tres partidos eran asequibles para conseguir la victoria y escalar así puestos en la tabla, aunque preocupaban la lesión de Besolí y la tardanza en incorporar el ansiado refuerzo, aunque ya estaba bastante avanzado el posible fichaje de la búlgara Marietta Ilieva Mirtcheva, central de 23 años de edad y 1,84 m. de estatura.

En la sexta jornada se recibía en Torrelavega al CV San Cugat, último clasificado y que hasta el momento no había conseguido ganar un solo set. Con tan sólo cuatro jugadoras absolutas y con Priscila Egusquiza supliendo la baja de Besolí, cuyo tobillo aún no había sanado, afrontaba el equipo cajista este compromiso que si hace una semana era considerado asequible, se transformó en un compromiso difícil. Pero no se escaparía la victoria sumándose el tercer triunfo de la temporada. Con el cambio de Egusquiza por Besolí, al seis habitual se sumaron las aportaciones de Besolí –que jugó los últimos puntos del primer set en el que las catalanas se acercaron con un peligroso 11-8-, Asun Eguren, Araceli Hernández y Noelia Franco.

A lo largo de la semana se formalizó el fichaje de Marietta Ilieva, que a pesar de haber agilizado los trámites no estaba disponible para debutar ante el Leisa burgalés, equipo recién ascendido y debutante en la categoría. En el pabellón del Centro Cívico Río Vena de Burgos se disputó este partido para el que el se recuperó el concurso de Montse Besolí, que todavía estaba renqueante de la lesión de tobillo, algo que hizo evidente a medida que avanzaba el partido y que aun así fue la más destacada de las cajistas. Victoria por 3-0 para las burgalesas que sumaban así su cuarta victoria consecutiva, mientras que para el Caja Cantabria supuso un brusco frenazo a sus aspiraciones iniciales.

Con la llegada de Ilieva la local Alejandra Gómez regresó al banquillo y con este cambio en el seis habitual y una vez recuperada e Montse Besolí, se afrontó el siguiente partido de liga, octavo, ante el debutante en la categoría, el Xuvenil Teis de Vigo. La falta de compenetración en el juego cajista supuso que las gallegas ganaran el tercer set, pero la mayor calidad de las locales hizo que la balanza se decantara de su lado finalizando con un 3-1 favorable. La victoria fue muy trabajada y nada fácil, destacando el buen trabajo de Paulenko mientras que Ilieva realizó un discreto partido siendo sustituida en algunas fases del encuentro por la jovencísima Alejandra Gómez, teniendo también sus minutos Araceli Hernández y Asun Eguren. Por lo tanto se igualaron las victorias y las derrotas en el casillero particular -cuatro y cuatro- teniéndose que enfrentar las torrelaveguenses en la próxima jornada al CV Albacete, con dos victorias más.

UNA DE LAS FORMACIONES DE LA TEMPORADA 1997-98

De las declaraciones realizadas por el técnico manchego, Manuel Castillejo, en la ciudad manchega se esperaba con cierto recelo la llegada de las cántabras, equipo “muy serio sobre todo en defensa” y que “nos puede complicar la vida si tienen un buen día en el saque”, mientras que en contra tenía “la teórica falta de conjunción con Ilieva” recientemente llagada al club cántabro. Una vez en la cancha las albaceteñas, que habían tenido un inicio de liga adverso, no dieron opción a su rival imponiéndose por un inapelable 3-0.

Faltaban dos jornadas para finalizar la primera vuelta y el bagaje de las cajistas no era para tirar cohetes. Además, el siguiente partido había que jugar contra el Universidad de Granada, equipo que sólo había perdido dos encuentros precisamente el primer y segundo clasificado, Marichal y Ávila, respectivamente. Como se suele decir cuando un equipo no obtiene el resultado que merece el buen juego desplegado, “se jugó como nunca y se perdió como siempre”. Técnicamente fue el mejor partido de la temporada, pero se perdió por 0-3 con parciales de 9-15, 12-15 y 15-17. Lástima que en el segundo set las andaluzas se fueron en el marcador por 0-9, que pasó a ser de 4-14 y 12-14, resultando baldío la espectacular reacción de las chicas de Espinosa y que tuvo su continuación en el siguiente parcial. Quizá fue el partido más emocionante que pudo vivir la afición torrelaveguense en toda la temporada. En definitiva, la mayor veteranía de las granadinas, que estaban jugando también la Recopa europea, se impuso al empuje de las cántabras, que jugaron con Marta Eguren, Ana Rosa García, Montse Besolí, Cristina Gómez, Valentina Paulenko, Marietta Ilieva -seis inicial-, Asun Eguren, Priscila Egusquiza y Alejandra Gómez, destacando el trabajo de Paulenko echándose el equipo encima liderando así la reacción cajista.

El último partido de la primera vuelta sería como visitante y se jugaba contra el Caja Ávila, pero debido a los compromisos europeos del equipo abulense se aplazó al 8 de diciembre, teniendo así las cajistas una semana más de descanso, por lo que el siguiente partido correspondía al primero de la segunda vuelta, teniendo enfrente el 6 de diciembre al Playas de Benidorm.

LA SEGUNDA VUELTA

Se viajó a tierras alicantinas con la intención de repetir triunfo (el viaje duró 16 horas al verse atrapado el autobús en la nieve, llegando las jugadoras a Benidorm, cansadas y ateridas de frío, cerca de las seis de la mañana del mismo día de partido), ante un equipo que tenía el mismo número de victorias. Besolí, que había recaído de la lesión que sufrió en Monforte de Lemos, no anduvo muy fina mientras que Ilieva todavía no estaba acoplada al juego de sus compañeras, destacando Paulenko y Eguren. El resultado final fue de 3-0 para las alicantinas con parciales de 15-11, 15-9 y 15-10.

De regreso, casi tan complicado como la ida, el equipo hizo escala en Ávila para disputar el partido aplazado. Nueva derrota por 3-0 y que fue asumida como “normal” dada la superioridad del contrario y el cansancio de las torrelaveguenses. Todo ello fue aprovechado por Alejandro Espinosa para dar minutos a aquellas jugadoras que no solían ocupar un puesto en el seis inicial, caso de Asun, Alejandra y Araceli.

Antes del parón navideño había que recibir en casa al Voley Murcia, partido calificado como trascendental tanto para las aspiraciones locales como para las murcianas, que no era otro que clasificarse entre los ocho primeros y así poder disputar el play-off por el título. En el equipo visitante, cuyo potencial no se correspondía con el lugar que ocupaba en la tabla clasificatoria, destacaba la campeona olímpica cubana Imilce María Téllez, que pese a sus 41 años era una auténtica delicia verla jugar, su compatriota Niurka Castañer, y las internacionales españolas Susana Román, Sara Esparrells y Elena García. Por parte local estaba en el aire el concurso de Paulenko, con gripe. Lo que a priori podía considerarse como superioridad rival, finalmente no vería reflejada en el campo, donde ha excepción del primer y cuarto set las murcianas fueron materialmente barridas del campo en el segundo y en el tercero, siendo los parciales de 12-15, 15-2, 15-7 y 15-12. Tanto el saque como el bloqueo fueron determinantes para conseguir esta importante victoria que daba un respiro al equipo de Alejandro Espinosa, así como permitir acercarse a la octava plaza.

En el transcurso de la fiestas navideñas y aprovechando que se había desplazado a Sestao para jugar un torneo internacional visitó Torrelavega el CSKA de Moscú, equipo legendario en el voleibol europeo que se prestó a jugar un amistoso contra el Caja Cantabria para colaborar en un partido benéfico. También se sumó a tan altruista iniciativa la Gimnástica de Torrelavega, disputando al equipo cajista un encuentro a dos sets que resultó de lo más divertido.

En el mes de enero se reanudó la competición y el Caja Cantabria se desplazó a las Islas Canarias para rendir visita al Hotel Cantur de Las Palmas. Ciertamente el ambiente que rodeaba al equipo anfitrión era favorable para las aspiraciones cántabras, pues al mal juego que venían desarrollando las grancanarias se unía la difícil situación económica que atravesaba el club y que obligó a su técnico, Pedro Lanero, a rescindir el contrato; tan precaria era la situación que se especulaba con que el equipo podría abandonar la competición, con lo que se convertiría, después del CV San Cugat, en el segundo equipo en tener que irse por cuestiones relacionadas con la viabilidad económica. Sin embargo y a pesar de ponerse por delante en el marcador por 0-2, incomprensiblemente el Caja Cantabria se vio superado siendo víctima de sus propios errores. La derrota escoció y mucho, pues tras ser expulsado el técnico cajista en el cuarto set por protestar la actuación arbitral, el juego de su equipo cayó en una profunda depresión para la que no hubo cura. Aun así el Caja Cantabria ascendió a la octava plaza.

El siguiente partido se jugó de nuevo en tierras canarias (se jugó adelantado), esta vez contra el líder Construcciones Marichal. El equipo torrelaveguense no pudo romper la lógica y cayó derrotado por 3-0 en un partido en el que lo único destacado fue la lesión –sin importancia- de Marta Eguren. Jugaron Paulenko, Besolí, García, Ilieva, Eguren, Hernández –seis inical-, A. Gómez, C. Gómez y Egusquiza. A pesar de la derrota el equipo ascendió una posición en la tabla, pues la retirada del San Cugat motivó la anulación de todos los puntos obtenidos por los que jugaron contra él desde la primera hasta duodécima jornada.

A partir de ahora cada partido sería una final y en el primer asalto se tenía como contrincante al difícil A Pinguela de Monforte de Lemos, equipo que tenía en sus filas a la que posiblemente era la mejor jugadora de la liga, la cubana Mercedes Calderón Martínez, más de 250 veces internacional con su país y campeona olímpica en Barcelona. También destacaba la creativa y espectacular colocadora venezolana Yoraxy Melean, la holandesa De Lange y la torrelaveguense Paula Díaz. En resumen, un potente equipo que vendría a Torrelavega con las peores intenciones. Los negativos vaticinios se vieron cumplidos, pues las gallegas ganaron por 1-3 basando su éxito en el buen hacer de Calderón y en un sensacional bloqueo que sacó de quicio a las cajistas, que pudieron evitar la derrota de no ser porque su buen juego llegó tarde. Por delante había una semana de descanso y tiempo por tanto para reflexionar, porque de pensar en clasificarse para disputar el título se pasó a pensar en no disputar la permanencia.

MARIETTA ILIEVA Y EL TÉCNICO ALEJANDRO ESPINOSA

La jornada de descanso dejó al equipo torrelaveguense en el noveno puesto y por tanto en zona de peligro, retomando la competición en casa contra el Leisa de Burgos, equipo recién ascendido pero que gracias a un alto presupuesto había conformado una potente plantilla en la que destacaban la colocadora italiana Erika Ercolani, la búlgara Snezhana Stancheva y la canadiense Christine Stark. Las cajistas cuajaron una pobre actuación perdiendo por 1-3, con una mala actuación de Ilieva, que con su insuficiente aportación al juego del equipo estaba defraudando las expectativas que se habían depositado en ella. En definitiva, el partido se perdió más por desaciertos propios que por méritos del contrario. El desánimo cundió tanto en la directiva como en la plantilla, quienes no encontraban la fórmula para enderezar el entuerto, aunque no se tiraba la toalla para entrar en el play-off por el título, ocurrencia casi utópica aunque todo mensaje positivo era legítimo con tal de conservar la esperanza.

El viaje a tierras viguesas para enfrentarse al Xuvenil Teis se realizó con las miras puestas en vencer sí o sí. No cabía la derrota en las apuestas cajistas ya que se enfrentaban al farolillo rojo y ganar era de obligado cumplimiento. Triunfo con ciertas dificultades por 1-3, lo que se analizó como un síntoma de que el equipo se había relajado en exceso permitiéndose perder un set que debieron ganar.

A falta de tres encuentros para finalizar la primera fase, la permanencia estaba al alcance de la mano, aunque todavía no se podía afirmar nada. Quedaba enfrentarse a Caja Ávila, CV Albacete y Universidad de Granada, segundo, tercer y cuarto clasificado, respectivamente. Las cuentas estaban echadas y la machada de ganar uno de los tres partidos o ganar cuatro sets daría al equipo la clasificación para luchar por el título, el objetivo marcado a principio de temporada. Pero de ahí ha ganarle…

El 15 de febrero d 1998 dio comienzo el difícil camino que quedaba por delante teniendo que enfrentarse al CV Albacete, que contaba en sus filas, entre otras jugadoras de calidad, con la receptora e internacional española Marta Gens (considerada por muchos como la mejor jugadora española de todos los tiempos con 295 internacionalidades), y la colocadora china Liu Tian Li. Las cántabras saltaron a la cancha muy mentalizadas y se pusieron por delante en el marcador con un hasta cierto punto sorpresivo 2-0, con parciales de 17-15 y 15-9 destacando por su buen hacer Besolí, Eguren y C. Gómez. Pero como ya había pasado ya en otras ocasiones el equipo cajista se descentró y permitió que su rival tomara la iniciativa, cogiendo las riendas de su equipo Tian Li, sucumbiendo las locales por 2-3 en una horrorosa segunda mitad de partido. Quizá fue la excesiva relajación pensando que el partido ya estaba ganado lo que motivó otra derrota de las que duelen, sumando tan solo dieciséis puntos en los tres últimos sets, aunque en honor a la verdad enfrente tuvieron a un grandísimo equipo. El Caja Cantabria formó con el seis habitual, teniendo también su oportunidad Hernández y A. Gómez.

A Granada se partió con la intención de dar la sorpresa, según manifestó antes de iniciar el viaje la delegada del equipo y antigua jugadora del mítico CD Sniace Mar Ruiz, pero las andaluzas no lo permitieron cerrando el partido con un 3-0 a su favor y en el que las cántabras sólo opusieron resistencia en el segundo set, que finalizó con un parcial de 15-13. En el tercer parcial se lesionó Besolí dando entrada Alejandro Espinosa a la sustituta natural, Priscila Egusquiza, que junto con Hernández y A. Gómez fueron el resto de cambios respecto al seis tradicional.

Se cerraba la primera fase de la liga de División de Honor recibiendo en el Vicente Trueba al Caja Ávila. Para asegurase la octava plaza era necesario ganar dos sets y que el Murcia perdiera o no consiguiera ninguno. Con arbitraje de Morales y Quinzaños dio comienzo la contienda en el parquet del polideportivo del Zapatón, pero antes se hizo entrega a Paulenko el premio a la regularidad. El equipo jugó bien, pero la victoria fue para las abulenses por 0-3 y eso que no se jugaban nada ya que estaban clasificadas, lo que provocó las críticas del entrenador local que se sintió decepcionado tanto por la actitud de las abulenses como de las granadinas en el partido anterior. Claro que la lectura final no había que hacerla sólo de estos dos partidos, si no a lo largo de toda la liga. Como mal menor se evitó jugar la fase por la permanencia, puesto que se finalizó en noveno lugar. Ni frío ni calor.

Y así se acabó la temporada para el representativo cántabro en la División de Honor femenina de voleibol.

En mayo se haría pública la no continuidad de Montse Besolí en el equipo cajista tras dos temporadas en Torrelavega, y también las bajas de Paulenko e Ilieva, así como la continuidad de Alejandro Espinosa al frente del primer equipo. Tocaba por tanto reorganizar la plantilla y formar un plantel con el intentar mejorar las actuaciones de los últimos años.

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